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Rafael Cruz Casado | LinkedIn | Facebook

Continuamos aportando, con este artículo, los fundamentos científicos de la Psicología de la Escritura o Grafopsicología.

Los signos deformados con relación al modelo caligráfico aprendido son signos que caracterizan la fuerza deformadora del inconsciente. Además, la distribución de la energía está condicionada por los estados emotivos. La intensidad de la deformación corresponde a la intensidad de la fuerza deformante. La modalidad de la deformación corresponde a la modalidad de dicha fuerza. Por eso la letra escrita por el mismo sujeto no resulta idéntica.

Es necesario aclarar que, en la grafopsicología, al proceso de tipo cuantitativo (objetivo), va siempre unido el proceso intuitivo (subjetivo), como cualquier otra ciencia de las llamadas humanas.

La grafopsicología, se desarrolla como una disciplina de carácter experimental y, por tanto, posee un carácter relativo, debido a los posibles errores de interpretación humanos, ya sea por negligencia científica o por una simple mala interpretación de las leyes en que se basa. En definitiva, no es infalible como tantas otras materias, al estar sujeta a la interpretación del grafólogo.


La escritura de cada individuo está tan ligada a él como su ADN o huellas dactilares. Al escribir, cada ser humano está plasmando una parte de sí mismo, en un acto único e irrepetible para otro ser humano, que permite a un grafólogo analizar su personalidad hasta en sus detalles más íntimos.

psicología de la escritura

La Psicología de la escritura es una ciencia que se ocupa de analizar, interpretar y relacionar la escritura con la personalidad y el estado físico-psíquico del escribiente, utilizando para ello el test proyectivo grafopsicológico.

Como test proyectivo, la grafopsicología es considerada un instrumento muy cualificado para revelar aspectos inconscientes del individuo,[1] denominándose proyectivo porque el sujeto “proyecta” su mundo interno inconscientemente, es decir, de manera involuntaria, por lo que el individuo no es consciente de la relación entre los trazos que proyecta y su mundo interno.

Los gestos gráficos bien decodificados son una fuente inmensa de información, rica en detalles y demostrable estadísticamente.

psicología de la escritura

La escritura es la proyección exterior del funcionamiento cerebral. Dado que el cerebro es el asiento de nuestra vida psíquica, es imposible separar sus expresiones naturales de aquellas acciones que ejecuta, en nuestro caso la escritura, debido a que ambas tienen un común responsable: la neurobioquímica cerebral. Es por ello, una representación más de nuestra personalidad, como lo es el lenguaje no verbal, con la enorme ventaja de que los “gestos escriturales” quedan plasmados en el papel y nos resulta fácil estudiarlos más detenidamente.

El cerebro registra en la memoria todos los acontecimientos pasados que la persona fue aprendiendo y viviendo desde el principio de su vida; estos registros acumulados gradualmente alimentan nuestra realidad psíquica. La escritura, como cualquier otra de las proyecciones humanas, evoluciona a la par que estos registros, se asientan y conforman nuestra realidad y conciencia físico-psíquica.

La Psicología De La Escritura Es Una Ciencia

En palabras del psicólogo y profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Joaquín Alegret: «…Si nos permitimos afirmar que la Grafología es ya una ciencia es porque se la puede presentar como un sistema basado en unas normas de interpretación del signo gráfico, coherentes entre sí, constantes y universales, fundamentadas en los principios y hallazgos de la psicología, la fisiología, la neurología, la neurobiología y, como abrazando a todas, la nueva neuropsicología.»

La Psicología de la Escritura es una disciplina científica, independiente, que mantiene una interacción interdisciplinar de carácter auxiliar con otras ciencias, como la Psicología, la Medicina, la Psiquiatría, la Criminalística y la Pedagogía colaborando con ellas pero sin ser alternativa a ninguna. Posee un cuerpo sistemático de ideas, con un criterio metodológico propio y estandarizado, de modo tal, que cualquier persona que siga con rigor la metodología y los procedimientos previstos alcanzará la misma interpretación.

La Psicología de la Escritura respecto de otras ciencias tiene singularidades pro­pias que le otorgan un carácter especial:

  1. Su metodología es autónoma y original a pesar de utilizar buena parte de la terminología de otras ciencias humanas, fundamentalmente la psicología.
  2. Establece un peculiar papel profesional con sus competencias especí­ficas.

 Philip E. Vernon [2] explica: «como sea que todos los métodos de diagnóstico (tests objetivos, proyectivos, etc.) no han logrado proporcionar un resultado tan práctico o más riguroso que los métodos elementales que solemos utilizar para entender a las personas en la vida cotidiana, es por lo que se hace im­prescindible que todos los medios de expresión sean usados (dibujos, garaba­tos, escritura, etc.).

La escritura -dice- es uno de los medios de expresión más importantes, porque provee un material genuino, sin error de origen y sin construcción artificial previa, por lo que tiene que ser objeto de un estudio lo más racional posible en tanto que técnica de observación expresi­vo-motora y aperceptivo-dinámica.»

Gordon W. Allport[3] dice: «En su calidad de gesto cristalizado, la escritura es, por diversas razones, el más accesible estudio de todos los movimientos expresivos: todos los demás movimientos son fugaces y más difícilmente mensurables. Los críticos que niegan inflexiblemente que haya algo en la Grafología, están equivocados. Muchos estudios muestran que los grafólogos diagnostican acertadamente algunas características con una frecuencia mayor de la que correspondería al azar (los estudios sobre este tema son numerosos: citaremos como ejemplo a H.J. Eysenck en Graphological Analysis and Psychiatry. An experimental study, Brt. J. Psychol., 35)…»

Allport y Vernon en Studies in expresive movement explican: «Nuestros resultados muestran que los gestos y la escritura de una persona presentan como esencial un estilo individual estable y constante».

Gardner Murphy, expresidente de la American Psychological Association y la Eastern Psychological Association, (especialista en psicología de la personalidad) en su obra «Personality: A Biosocial Approach to Origins and Structure», pág. 692 afirma: «Los grafólogos trabajan a tres niveles: global, característico e integral».

La grafopsicología se basa sobre una psicología de la expresión modernamente conocida como “lenguaje no verbal”, que al igual que las microexpresiones o microgestos de los que nos habla Paul Ekman[4], tiene sus propios microgestos gráficos (250 en la metodología marchesiana). El grafólogo interpreta el movimiento expresivo (microgestos gráficos), para llegar a la visión de conjunto, para tener una mirada globa­l que integre todos los signos con sus correspondientes significados.

«En la puesta de relieve de los signos y su intensidad, se ha procedido a separar del modelo caligráfico y a recoger y valorar los trazos caracterológicos existentes en la personalidad que constituyen una colección, un «tejido» o un mosaico con una figuración artificiosa (porque el modelo caligráfico respecto a la personalidad es un artificio), que nosotros debemos finalmente recomponer según el modelo de auténtica dinámica funcional psíquica.»[5]

El método Marchesan se basa sobre la aplicación de tres sistemas:

  • Sistema gráfico.
  • Sistema de las leyes.
  • Sistema psíquico.

Su desarrollo pormenorizado lo dejamos para otro artículo.


[1] J. A. Vallejo Najera en su libro «Introducción a la Psiquiatría» nos dice: «Los tests de personalidad pretenden medir no únicamente la inteligencia, sino la personalidad total del sujeto, sus cargas afectivas y conflictos interiores que se «proyectan» en la elaboración que el individuo hace de un material determinado. El más antiguo y simple de estos tests es la grafología, un test que se registra por sí mismo, pues en la página manuscrita se refleja la agresividad, estado de ánimo, valoración del Yo… Todos estos tests (los proyectivos) son muy sencillos de realizar, pero difíciles de valorar… por lo que no puede realizarlos el médico general o pediatra si no tiene una verdadera especialización en ellos».

[2] Philip E. Vernon: Psicólogo británico. Profesor en Londres y en Calgary, se dedicó a investigar el origen de las aptitudes y de las diferencias individuales. Entre sus obras destacan Estructura de las aptitudes humanas, Inteligencia y entorno cultural y Psicología y educación del niño talentoso.

[3] Gordon Willard Allport: (18971967) Psicólogo estadounidense. Profesor de la Universidad de Harvard, famoso por su teoría de la personalidad, plasmando esto en libros como Personality y en The Nature of Prejudice.

[4]Paul Ekman: “Cómo detectar mentiras”. Ed. Paidós 2011.

[5] Marchesan Marco: “Fondamenti e leggi della psicologia della scrittura”, 1995, pp. 230. Ed. Istituto Indagini Psicologiche, Milano.

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